La curiosidad es mi motivo para seguir. A través de ella entreno mi mente.
Me ayuda a mantenerme centrada y con ilusión para ponerme en marcha cada día.
¿Qué pasará hoy? ¿Qué personas aparecerán? ¿Qué nuevas experiencias me sorprenderán?
Y sí, tengo agenda, planning semanal y lista de tareas. Para mí son necesarios no para mantener el orden, sino como pilar para navegar por el caos.
Porque una cosa es lo que tenemos planificado hacer y cómo llevarlo a cabo, y otra lo que la aventura de la Vida nos tiene preparado para que nuestro conocimiento y aprendizaje evolucionen.
Cuando se empezó a hablar de la IA (Inteligencia Artificial) me debatí en cómo iba a afectar a esa curiosidad que habita en mí.
Y lo que me vino no fue realmente una respuesta, sino una opción: utilizar la IE en su lugar.
La IE, inteligencia espiritual como yo la llamo, ha abierto mi mente a comunicarse con esa inteligencia intuitiva que a mí personalmente me llega a través de mis paseos en silencio.
Lo ideal es hacerlos por la naturaleza o algún lugar que nos inspire, pero no siempre tenemos esa posibilidad, así que cualquier sitio que a cada uno le sirva está bien.
De esos paseos surge este blog y los artículos que te compartiré…
